En el corazón palpitante del casco antiguo de Girona, donde cada callejón susurra historias centenarias, se encuentra un piso excepcional que trasciende la mera vivienda para convertirse en una experiencia vital única. Ubicado en un antiguo palacio cargado de historia, este inmueble de ensueño fusiona con maestría la elegancia moderna con la riqueza de su pasado, ofreciendo un ambiente donde el arte y la arquitectura convergen de manera sublime.
Al cruzar su puerta, uno se ve inmerso en un espacio donde la luz natural, abundante gracias a sus amplios ventanales, acaricia elementos arquitectónicos que narran siglos de existencia. Los techos, elevándose majestuosamente hasta alcanzar los seis metros de altura, evocan la grandeza original del palacio, creando una sensación de amplitud y libertad que rara vez se encuentra. Sin embargo, la joya indiscutible de este hogar reside en sus paredes: unos frescos originales, meticulosamente restaurados, que datan del año 1756. Estas obras de arte, testigos directos de una época pasada, aportan una dimensión histórica y artística inigualable, convirtiendo cada estancia en una galería privada.
La reciente renovación ha sido llevada a cabo con un respeto exquisito hacia el patrimonio, integrando a la perfección elementos contemporáneos que realzan la belleza preexistente. Los suelos de madera noble, de tonos cálidos y texturas suaves, recorren las estancias, conectando los espacios con una fluidez elegante. La carpintería, diseñada a medida con materiales de alta calidad, presenta líneas puras y sofisticadas, en armonía con el carácter señorial del edificio.
El salón principal es un espacio de encuentro donde la modernidad y la historia dialogan en perfecta sintonía. Los frescos originales se erigen como protagonistas, enmarcados por una decoración contemporánea que los realza sin restarles protagonismo. Los muebles de diseño, cuidadosamente seleccionados, aportan confort y estilo, creando un ambiente acogedor y sofisticado. La altura de los techos amplifica la sensación de espacio, mientras que la luz natural inunda cada rincón, creando una atmósfera serena y envolvente.
La cocina, concebida como un espacio funcional y estético, integra electrodomésticos de última generación con materiales nobles y acabados de lujo. Su diseño moderno contrasta de manera elegante con la antigüedad de los frescos presentes en sus paredes, creando un diálogo visual fascinante.
Las habitaciones, diseñadas como santuarios de descanso, continúan el leitmotiv de la combinación entre lo antiguo y lo nuevo. Los frescos, presentes también en estos espacios, aportan un toque de singularidad y belleza atemporal. Los baños, revestidos con materiales de alta gama y equipados con elementos de diseño contemporáneo, ofrecen un oasis de relajación y bienestar.
Vivir en este piso único es sumergirse en la historia de Girona, disfrutando al mismo tiempo de todas las comodidades del siglo XXI. Es despertar cada día rodeado de arte y arquitectura, en un entorno que evoca la grandeza de épocas pasadas sin renunciar al confort y al estilo de vida moderno. Su ubicación privilegiada en el corazón del casco antiguo permite disfrutar de la vibrante vida cultural, gastronómica y comercial de la ciudad, a la vez que se reside en un remanso de paz y belleza. Este no es solo un piso; es un legado vivo, una obra de arte habitable para aquellos que buscan lo excepcional.